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Libia
Beatriz Carciofetti http://www.poemasromancesyamor.com/htmlpages/poetas/libia/libia.htm
Te
llamaba *Ternura*
Eras
la custodia oficial
en
la empresa en que trabajaba.
No
tenías días libres
y
no eras muy bien remunerada.
Cumplías
con tu tarea
sin
reclamar nunca nada.
Con
una simple caricia
al
pasar te conformabas.
Dormías
como cualquier perro.
Ante
el menor ruido te despertabas.
Eras
lo más dulce que conocí.
Por
eso *Ternura * yo te llamaba.
Al
escuchar mi voz...
Tus
orejitas parabas...
Pues
sabías que mi trato hacia ti.
Era
como a una gran dama.
Hasta
que un día llegué tarde.
En
esta ciudad ¡tan convulsionada!
El
tráfico era un caos...
Estacioné
y caminé apresurada.
Al
encender la luz de mi oficina
oí
que alguien se quejaba.
¡No
pude creer lo que veía!
¡Eras
casi una piltrafa humana!
Me
miraste con esos ojitos
de
miel almibarada...
Te
abracé sin importarme
que
mis ropas se mancharan.
Comenzaron
a arrimarse...
El
jefe y otras empleadas.
"Parece
que el robo fue"
muy
temprano esta madrugada.
Y
cuando su perra vio al ladrón
que
al portero amenazaba.
Se
abalanzó sobre el mismo
Mientras
el con un hierro le pegaba.
Ella
quedó junto al portero
como
el; inmovilizada.
Su
"Ternura"… fue la custodia
hasta
que el personal llegara.
Su
aliento fue el único oxígeno
hasta
que llegó la ambulancia.
Pero
ella no se dejó tocar.
Seguro
que a usted la esperaba.
Te
miré fijo a los ojos
Y
asentiste con la mirada.
Como
diciendo ¡mamá!
Demoraste
esta mañana...
Tu
corazón junto al mío
muy
lento ya palpitaba...
Solo
atiné a alzarte
y
correr a la veterinaria.
Parecías
un bebé, y yo,
yo
calor con mi cuerpo te daba.
Llorando
todo el camino
y
mientras te examinaban.
Te
entablillaron las costillas.
Tenías
¡tantas quebradas!
Habías
perdido ¡tanta sangre!
Mi
"Ternurita" fiel empleada.
Cumpliste
con tu tarea.
Pero
no te sirvió ¡de nada!
Tu
ama llegó muy tarde.
Cuando
casi agonizabas.
De
solo pensar en tu fin.
De
dolor se me embarga el alma.
Y
lloro de impotencia
de
intolerancia ¡de rabia!
Mientras
te curan sostengo
lo
que quedan de tus patas.
No
se que será de mí...
sol
de mis mañanas...
Hoy
me reintegré a mis tareas
junto
a la pena que me acompaña.
No
encuentro tu cuerpecito tibio.
Alfombrita
color dorada.
Soy
un robot que hace cuentas.
Que
sigue atendiendo llamadas.
Que
tiene los pies en la tierra.
Pero
en su cabeza ¡nada!.
Un
ladrón no solo robó a mi empresa.
Sino que
te mató con saña.
Que
allí en la cárcel se pudra,
y
la sangre se le haga agua.
Que
sólo recuerde tus ojos
cuando
feroz te golpeaba.
Será
su peor castigo.
y
para mi la mejor venganza...
Libia
Beatriz Carciofetti / Argentina
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