Día 17 de Mayo de 2006

Estaba sumida en la tristeza profunda, pues aunque los días pasaban, y el tumor ya no estaba en mi cuerpo; todo lo que había sucedido me derrumbó y tanta tensión acumulada, hizo que mi cuerpo se quedara muy dolorido.

Cómo ya os he contado en "Agradecimientos" por vuestras llamadas constantes, por vuestra cadena deoraciones... ¡COMO ME GUSTARÍA QUE ME LO ENVIASEIS (LO DE LA CADENA DE ORACIONES) PARA GUARDARLOS EN MI DIARIO PERSONAL!.

El día 17 de Mayo, Grego me dijo que iba a venir a comer un amigo suyo, que yo no conocía.

Yo permanecí en la cama como venía haciendo desde hace casi tres meses; (solo cuando me llevaban continuamente al Hospital, estaba fuera de la cama, o como mucho un ratito en el sofá); No obstante, me sentía muy intranquila, tenía el corazón acelerado, y tenía un sentimiento de inquietud muy acentuado. Me extrañaba mucho mi estado, ya que desde que me quitaron el tumor, me están poniendo un tratamiento de Ansiolíticos, y tranquilizantes.

Grego estuvo toda la mañana de recados y luego se metió en la cocina. Estuvo dos horas preparando muchas variantes de platos. Eso me extrañaba cada vez más. Cuando fueron las 15 h. (hora que su amigo venía), bajó a buscarlo; yo me quedé tumbada en el sofá.

Cuando entraron en casa, me incorporé para la presentación, “este es Ricardo, el amigo que no conoces”. Le miré a la cara, no me hablaba, solo me observaba fijamente; ¿Qué me hizo presagiar que en la puerta estaba Paty?, ¡En sus ojos lo percibí!.

Giré rápidamente, y la distinguí en el umbral de la puerta. ¡Dios mío, Paty eres más linda que en las fotografías!.

Nos fundimos en un abrazo, y en él, me transmitió un soplo de aire fresco, lleno de energía, de delectación, de éxtasis, de sentimientos, de cariño, de apoyo, de ternura... Nunca encontraré los vocablos puntuales y justos para expresar todo lo que sentí en aquel mismo momento. Me hubiese gustado que se hubiera parado el tiempo para plasmarlo en un lienzo y cuando lo contemplase, me comunicara de nuevo aquellos sentimientos, aquella FUERZA DE SU ABRAZO. Durará toda la eternidad en mi alma.

Hablábamos y hablábamos, todo lo que quería decirla en aquellos momentos, necesitaba tocarla, sentirla. Era todo un sueño, no me lo podía creer, la tenía delante de mi, a mi lado; oía su dulce y tenue voz, pero esta vez no era en mi oído, como cuando me llamaba por teléfono, ahora estaba delante de mi, acariciándome, llamándome katita (como ella solo me llama). ¡Qué dulce suena en su voz! “Katita”.

Me sentó suavemente en el sofá y me entregó un delicado paquete. Su mirada reverenciándome, ¡Ay su lindo miramiento!, ¡Cómo brillaban sus ojos, descubriéndome!; estaba expectante observando como abría el paquete.

¡UNA IMAGEN DE UN HADA MARAVILLOSA!, ¡LO QUE TANTO ME GUSTA COMO ELLA SABE DESDE QUE ME CONOCIÓ!.

-¿Dónde la colocamos?...
-Donde tu quieras Katita.

Las dos unidas la colocamos en el centro del mueble del Salón. En el lugar donde nunca dejaría de verla.

Me faltaba el aire, de tanta ansiedad, de tanta alegría...

-¡Paty, Paty...no puedo creer que estés aquí a mi lado!
-Te lo prometí Katita, solo que he querido adelantar el viaje, por temor a que no mejoraras, a que empeoraras, ¡Quería verte!, no podía esperar al 4 de Julio que es mi cumpleaños.

Grego, nos llamaba para que nos pusiéramos a comer...
-¡luego continuais hablando todo lo que queráis, son las 16 h.

En esos momentos me estaba entregando una carpeta, con mensajes escritos de mis amigos poetas. ¡No podía imaginar tanto cariño, tanta entrega, tanta ternura!.

Nos pusimos a comer lo que Grego había estado preparando toda la mañana; aunque en aquellos momentos ni a Paty ni a mí, nos importaba la comida, solo queríamos hablar (placticar), como ella usa esa palabra.

Cada segundo, cada minuto, cada hora, lo tengo grabado en mi corazón. ¡Me gustaría tanto ahora mismo volver a vivir aquellos momentos!. ¡Fue la inyección de sanación en aquel mismo instante!.

Ricardo y Grego congeniaron enseguida. ¡Era un sueño eso realidad!. La emoción me embargaba; no tenía ningún dolor que me impidiera continuar de pie, sin estar acostada. ¡Aquello era asombroso!.

Cuando pudimos, Paty y yo nos fuimos a mi habitación. La rogué me hiciera una foto en la cama, donde tantas veces había cogido el teléfono; donde ella en una de las llamadas me prometió venir a verme. ¡ahora estaba a mi lado!.

He de decir que Chica-2 no paraba de ladrar. Comprendí enseguida, que pensaba que ella venía a ponerme algo que me causaba dolor. La intentaba tranquilizar, Paty la acariciaba...
-Paty, durante más de un mes ha visto como venía gente extraña a pincharme, a hacerme curas, y oía mis quejidos; debe tranquilizarse y comprender que tú estás a mi lado para todo lo contrario.

Medio tumbadas en la cama, Paty comenzó a leerme los escritos de los que era portadora. Mi espíritu nunca había recibido tantas muestras de cariño, de entrega y de ternura.

Os ruego a todas/os, que me déis permiso para hacer una página con lo que me habéis enviado a través de VUESTRA EMBAJADORA, “MI QUERIDO ANGEL”, POR FAVOR.

Paty, me llama “Angel mío”, y me dice con su tierna voz, “Katita, no me llames así, tú sí eres un ángel, yo no te plagio, pero tú sií que has conseguido el amor, cariño y ternura de todos nosotros”.

-¿Pero que he hecho yo para que me quieran tanto?
-Tu ternura, sinceridad, tu limpieza de corazón...


Sus palabras iban calando hondamente en mi alma. ¡Aquello que estaba viviendo era un milagro!

Pondré los nombres de las personas que tan bellos escritos, ha sido Paty portadora, y si me permitís poder reflejarlos en una página nueva, cuando me deis vuestra aprobación lo haré, si Dios me lo permite.

- Raquel y Nadina: (¡ Qué lindas sois de alma!,Tanto en tus llamadas como en tu escrito me llamas “La Reina de la Red”. ¡Qué orgullo para mi!, pero no creo ser digna de tanto honor, pero si deciros que estoy deseando poder estar en la computadora, como vosotras lo llaméis para oírte en la radio. Vuestro escrito me demuestra una vez más lo mucho que me queréis, además de que semana tras semana no habéis dejado de llamarme por teléfono dándome vuestra fuerza y valor. Raquel “Tu si que eres digna de admiración y ejemplo a seguir”.

- Dylia: (Tu escrito está lleno aliento, cariño, elogios y me transmites en élel amor del grupo de amigos con toda una serie de realces de los que no me creo merecedora).

- Sonia (Aclis): (¡Dios mío Aclis, nunca imaginé que me querías tanto, y tu deseo que no has podido realizar, ten por seguro que te sentí a mi lado. Paty ha cumplido una gran misión contigo y te puedo asegurar que me dio tu beso y te oí a mi lado.)

- Maria Cristina Delmar (MaryCris): (¡Que maravilloso escrito hecho poesía, en el que me das todo tu aliento y fortaleza. Intentaré seguir todas tus recomendaciones.

- Maria Rosa: Por tu inesperado y fascinante escrito, he sabido que vives en España a unos 700 km de Madrid. Efectivamente hace poquito que nos conocemos por eso me ha sorprendido enormemente. Paty me dio tu abrazo.

- Marta Villavicencio (Madamelady): Tu Santo San Lázaro, ha tenido que intervenir mucho, tu cariño, amor y tu fe en él, ha debido de contribuir para que yo sanase; Paty me dio tu abrazo.

- Ana María Zacagnino: ¡Qué te puedo decir, después de cómo proclamas al cielo tu amor por mí hasta el fin! Tu escrito está lleno de un profundo cariño, y tu oración de San Francisco de Asís, ¡Nunca imaginé que me la mandarás! Soy muy devota de él. Ya que me protegió en muchas ocasiones, y Mi querida Chica está enterrada en un bellísimo lugar: “El Ultimo Parque”, donde nada más entrar San Francisco, amador de todos los animales del Señor, preside el inicio de tan bello lugar (en cuanto pueda pondré fotos del lugar). En cuanto a que Dios me ha enviado “El Angel de la Guarda reflejado en Paty”, tengo que darte la razón completamente, en que es la “LA DULZURA HECHA MUJER”. Dale las gracias a tu esposo Francisco por tan bello gesto de fraternidad y humanidad (Debe ser un gran mensajero de Dios).

- Maria Cristina Galera: Tus millones de besos Paty me los dio. Ya lo sé que me tienes en tus pensamientos y eso de que me “adoras”, no creo ser digna de ello, pero sabiendo de tu gran corazón. Tu siempre me llamabas “Mi hermanita del alma”, esas palabras las eché en falta. Tu esposo es un encanto, cuando estuvo hablando tanto tiempo por teléfono conmigo, dándome sus consejos y sabiduría, lo dejé grabado en mi corazón.

- Princesa Alejandra: Linda de corazón, linda en tus palabras. Paty no pudo traerme tus regalitos, porque si se imprimían perdían mucho. Por eso quedamos en que cuando yo me pudiera poner en el ordenador, ella me lo enviaría por correo. ¡Estoy deseando verlo!.

- Maria Cristina Aliaga Luna (Maluna): ¡Qué abrazo de Oso me dio Paty en tu nombre!, tu me llamas “hermanita cibernética”, eso me ha hecho mucha gracia, pero tienes razón en todo tu escrito, la oración, el amor, la fe y el coraje que habéis apostado por mí, se ha hecho realidad.

- Jose Antonio Berrios: Perteneces al “Rincón Poético”, tu escrito me demuestra la calidad humana tan grande que posee tu corazón. No eres simplemente Jose, como me dices, eres MAS QUE JOSE. Haré caso de todas tus indicaciones.

Paty me trasmitió tus palabras querida "Graciela Castelli".

- A ti querido amigo: Que aunque estés en la distancia, ¡sí alivias mi dolor, y me calmas las penas!, sé que me tienes en tu mente, y que no olvidas mi vida, ni a Mi Querida Chica. Tu bendición es un bálsamo para mí, y claro que haré y recordaré la fortaleza de Job.

Gracias con toda mi alma a todos, por tanto apoyo, por tanto cariño, por tanta bondad.

Ricardo (El esposo de Paty) y Grego, salieron un ratito a pasear con Chica-2 y como las horas habían pasando volando, no nos dimos cuenta de que ya eran las diez de la noche.

Paty estuvo recogiendo todo lo del salón y limpiando la cocina...
-¡Paty por favor, déjalo!...
-No katita, yo he venido para cuidarte, para ayudarte
.

Estar al lado de Paty, era una delicia, tan tierna, tan pendiente de que me encontrara bien en cada momento. ¡Dios mío, te lo juro, apenas sentía dolores!. Solo un poquito de cansancio. Era la primera vez en tres meses que había estado levantada y me sentía libre como una mariposa.

Mientras Grego preparaba una tortilla de patatas (que a Paty le gusta mucho), llamé a mi querida Brisa, que ni un día de su vida desde que me conoció y me ayudó en todo su saber, se ha apartado de mí, pues quería que disfrutara de la presencia de Paty, de que estaba a mi lado, de que SU PROMESA LA HABÍA HECHO REALIDAD. También llamé a mi querida y dulce Nora (Noemí Alas), que durante estos tres meses, me ha estado llamando continuamente, dándome su entereza, su lealtad, pero sobre todo su cariño. ¡Me ha llamado tantas y tantas veces, que creo que el coste telefónico ha sido enorme!. Mi dulce Nora, cuando tú pasas por cosas peores, y tu corazón se entregó completamente sin importarte lo que tú pasas. ERES UN MARAVILLOSO EJEMPLO PARA QUE YO LO SIGA.

Mientras estábamos cenando, fue cuando me enteré de que Grego le había pedido a Ricardo un enorme favor. (Grego llevaba un mes queriéndome llevar a mi Virgencita de Santander, donde tanto bien he recibido siempre, y por miedo, por mi estado, siempre le dije que no, que era un gran riesgo en las circunstancias que estaba) Si Paty y Ricardo me llevaban a Mi Virgen de Garabandal, seguro que yo no tendría miedo.

-Grego ¿como eres tan inconsciente? ¿Cómo se te ha ocurrido pedirles eso?.

Paty y Ricardo, aceptaron muy gustosos a llevarme, siempre y cuando no fuera perjudicial para mí.

Yo estaba atónita, de ver el estado en que me sentía. ¡No me dolía nada!.

Grego los llevó a su Hotel (eran las dos de la madrugada). El tiempo había pasado volando. Cuando Grego regresó, no podíamos dormir, hablando y hablando del día tan maravilloso, del milagro de que yo había estado después de tres meses, casi perfecta, sin dolores... Pero le regañé por pedirles lo de la Virgen.

-Katy, yo sé que si vas con Paty, se hará un milagro, como siempre que has ido. Ahora tienes miedo, pero yo sé que no pasará nada.

Al día siguiente cuando Paty me llamó, me dijo que había estado hablando con Ricardo y que tenían miedo de que me ocurriese algo malo en el camino.

Yo le aseguré, que dentro de mi alma, sentía que no me iba a ocurrir nada, que solo podía recibir bien, yendo con ellos.

Ricardo habló con Grego, y como ellos tenían un coche con conductor, pero pensando en mi bienestar, quedó en que conseguiría un coche apropiado para que yo viajara tumbada, y no me doliera la espalda.

Así, después de una noche demasiado inquieta, no podía mi corazón asimilar tantas cosas, llegó el sábado día 20 de Mayo de 2006 (NUNCA SE BORRARÁ DE MI ALMA).

Vinieron a buscarnos a las 10 en un coche que Ricardo había alquilado solo para mi bienestar, y también habían pensado en Chica-2. Aquellos detalles, aquella presencia en mi vida, me estaba dando lo que JAMAS HABÍA RECIBIDO MI CORAZÓN, TANTA PREOCUPACIÓN POR MI, TANTOS DETALLES, TANTO CARIÑO.

-¡Dios mío!, ¿cómo podré agradeceros todo lo que estáis haciendo por mí?.

Con sus palabras llenas de cariño, ternura y bondad, siempre me contestaban:
-Tú te mereces todo katita, solo pedimos que efectivamente no ocurra nada que empeore tu salud.

Ricardo aprendió a subirme al auto, ya que tenía una altura considerada y yo sola no podía subir ( y Grego recien operado de la rodilla) ¡Vaya cuadro!, pero eso en lo sucesivo fue motivo de muchas risas.

Ricardo y Paty siempre pendientes de mí. Cuando comenzó rumbo a Santander ya en carretera fue cuando me pusieron un CD, y al escucharlo enseguida supe que era Adriana. Al escuchar la primera canción, mi pecho empezó a latir con una sensación de delectación plena, mi piel se fue erizando, emociones que calaban en mi espíritu. ¡Es única, magnifica, digna de que sea conocida en todo el mundo!(Paty me había hablado mucho de ella, su linda hija, que tiene una voz como los ángeles). Pero mientras la escuchábamos, más comprendí cuando Paty me habló el otro día de su hija.

Hicimos dos paradas para descansar un poquito. Pero yo me sentía ¡Inmensamente féliz, no podía creer lo que estaba viviendo!, íbamos a Santander y yo completamente cómoda en el coche. Es más, el cojín que el día anterior me recomendó Paty que llevara por si tenía que acostarme, me fue imprescindible. ¡Gracias mi querida Paty!.

Cuando estábamos a poca distancia de coger el camino que nos llevaría al apartamento (mi querida casita ya sabéis que la tuve que vender por Chica-2, lo cuento en mi página, en “Autora” y en “Mi Libro”), les avisé de lo que iban a ver (aunque es la contraportada del Libro: “Tuve una hijita fue una perrita llamada Chica”), un paisaje impactante.

Ricardo al doblar la curva, exclamó:
-¡Dios mío, qué espectáculo!, paró el coche en la altura, pues el paisaje queda abajo (mi querido mar, mis acantilados), -déjenme deleitarme.

A Paty le paso igual, aunque a ella ya le sonaba todo por las fotografías que vienen en el libro.

Ricardo hizo la bajada al Hotel (los que tenéis el libro sabéis que se llama “Campomar” y la dueña Rocio).

Bajamos del auto, Grego y Ricardo se fueron con Chica-2 a la arena, cerca de mi querido mar, (Chica-2 gritaba y ladraba de emoción), como cuando en el viaje, nada más entrar en Santander, que Chica se conoce tan bien, Ricardo le decía la palabra: “Vacas chica” y ella ladraba como una desquiciada.

Paty y yo pasamos al Hotel y Rocio al verme vino a abrazarnos. Nos tenía mi mesa preparada en el restaurante (la mesa donde meses y meses, días y días, horas y horas pasé con Mi Querida Chica, sola, escribiendo siempre, contemplando mi amado mar).

Pero ahora no iba a estar sola, estaba Paty a mi lado.

Regresaron enseguida Ricardo y Grego, pues a Chica-2 había que dejarla en el apartamento.

Fue una comida maravillosa, única, irrepetible... ¡Tanto y tanto que escribiría, detalles, anécdotas, risas...! ¡Dios mío cómo hicieron reir!.

Rocio estuvo sentada con nosotros al final de la comida. Hablamos de todo un poquito.

Después a pesar de todo, Grego propuso llevar a Ricardo y a Paty a “Mi Sagrado Cristo de Limpias”. Estaba cerquita. ¡Ojalá tuviera la gracia de saber contar lo que ocurrió!.

Grego de vez en cuando suele decir: “Si hay que ir se va, pero ir para naaa...”.

Y Paty se lo aprendió, ya lo creo que se lo aprendió; cuando llegamos a Mi Cristo, la iglesia estaba cerrada. Eran ya las nueve de la noche.

Grego sugirió que como allí había una especialidad que solo se come en el Santo Cristo de Limpias, que es chocolate puro con picatostes... ¿Os apetece probarlo?; a lo que Paty, con ese hablar tan maravilloso que tiene, y con su gracia contesto: ¡Pues claro Grego, sino eso de venir para nadaaaaa...!... No os lo podéis ni imaginar, la risa fue continua por la salida de Paty...

Efectivamente, les gustó mucho.

Cuando entramos en el pequeño apartamento que Rocio, desde que vendí mi amada Casita, me alquiló y después de hablarlo con Paty y Ricardo, se quedaron con nosotros, no nos separaríamos ni un minuto. ¡Y eso querida Paty, no lo olvidaré jamás!.

A pesar del día, yo me sentía con unas energías superiores a cualquier otro día de mi vida y estuvimos abriendo unos pequeñitos regalos, que había estado preparando la víspera. “Parece que estamos en Reyes”...

Y llegó el momento de irnos a acostar. Paty y Ricardo no podían creerse lo bien que estaba yo ¡JURO ANTE DIOS QUE ME SENTÍA COMPLETAMENTE BIEN Y FELIZ!, solo un poco cansada.



Día 21 de Mayo de 2006

Virgencita mía, me van a llevar a verte. Tengo a mi lado a Paty y vamos a ir todos.

Sobre las once de la mañana salimos camino de mi “amado lugar”, “Mis Pinos” y “Mi Virgen”, donde tantas veces desde la niñez he acudido para subir a la montaña.

En el camino paramos a tomar algo, donde siempre lo he hecho, solo que esta vez iba Paty y Ricardo, que en todo momento, me preguntaban como me sentía... ¡Estaba tan protegida!, y la subida al auto, siempre me ayudaba Ricardo, y aquello que tanta felicidad me proporcionaba, nos hacía reir cada vez que llegaba el momento de ayudarme a subir al auto. Me levantaba como una pluma.

Cuando llegábamos a “San Sebastián de Garabandal”, mi lugar, mi escondrijo donde tantas veces le he pedido a mi Virgencita, el paisaje les iba fascinando.

Tanto Paty como Ricardo, no dejaban de hacer fotos de todos los lugares, de toda la maravilla que nos rodeaba.

Comenzó el sendero, que se conserva igual que hace cuarenta años, subir a la montaña por piedras. Aquí Grego tuvo que volverse, su rodilla recién operada no le permitió seguir.

Paty y Ricardo, tuvieron miedo por mí, pero yo me sentía como un ángel con alas, las piernas no me pesaban, la espalda no me dolía y comencé a subir apoyada por el bastón, con toda la alegría del mundo.

Subí por la parte difícil, como siempre he hecho, Paty y Ricardo detrás de mi. ¡Me sentía tan bien...! ¡Voy a subir, lo conseguiré!.

¡Y cuando pisé mi hierba y vi mis nueve pinos... una felicidad sublime me envolvió. Paty y Ricardo estaban ya a mi lado.

-¡Katita, pero si has subido mejor que nosotros!
-Mi querida Paty, me siento maravillosamente bien; ni siquiera me he agotado como otras veces que he subido.


Y allí en la intimidad del lugar, me tumbé en mi prado, debajo de uno de los nueve pinos donde siempre lo he hecho, a mi lado Paty, y a su lado Ricardo.

En silencio con nosotros mismos, con nuestras almas, con nuestras peticiones.

Algo mágico nos estaba envolviendo. ¡Sentía la paz, la calma, el espíritu feliz!.

Todas las fotografías que podréis ver de todo lo que hasta ahora estoy relatando con toda mi entrega, las tiene Paty, pondremos un enlace que os lleve a verlas donde ella indique.

¡Sé que ellos sintieron lo mismo que yo!. Pues Paty había dicho que si yo podía, ella también.

¡Su rostro estaba tan radiante!.

Y comenzamos la bajada, me sentía envuelta en un círculo prodigioso, lleno de una luz de paz, armonía, sosiego y energía para enfrentarme a todo.

Miraba a Paty y Ricardo a mi lado, bajando y... ¿Qué puedo decir? o mejor dicho, ¿transcribir con toda exactitud lo que sentía dentro de mi?.

¡Dios mío, gracias por permitir que estén a mi lado! ¡Virgencita, gracias por condescender a todas mis peticiones!.

Y seguimos nuestro descenso de la montaña...