SINFONÍA DE DIOS PARA SUS ALMAS

EN LA VOZ DE CARLOS FERNÁNDEZ

UNA NOCHE INOLVIDABLE

18-JULIO-2009

(Al principio me habla un ratito)

 

El lucero, la rosa,

Las olas del mar

Y la luna silenciosa

Saben hablar lo que yo callo.

 

Arroyuelo transparente,

Canta tú lo que yo no sé decir,

Una canción con música armoniosa

Sonido dulce y cálido como las olas de mi mar.

 

Sauce que creces en la orilla del estanque,

Tierra verde y humorosa

Dejando caer tus ramas melancólicas,

En la tristeza de la hermosura lánguida.

 

Cogeré un laúd y cantaré,

Una canción  melodiosa de ternura y amor,

Dulce, armoniosa y llena de perdón,

Para que sea escuchada sin ningún temor.

 

Que sus notas produzcan

Paz, serenidad, perdón,

Brotadas de la profundidad de mi alma,

¡Una bendición de gracias al Señor!.

 

Nítida canción campestre,

Como el agua clara de mi fontana,

La que llevo en mi ánfora desde el alba

Y seguiré cantando hasta la próxima alborada.

 

Remanso para los necesitados,

Que al oírla recuerden,

Un lago transparente y apacible

Donde se abre la flor blanca del Loto.

 

Sentir el poder de Dios en todo su esplendor,

Y en lo más pequeño...

Florecillas, mariposas....

Y la imponente tempestad del mar.

 

La paz de las estrellas engarzadas,

Cuando ruedan muy despacio por el cielo,

Almas remansadas escuchando enternecidas,

La sinfonía “única y genuina”.  

@ Katy Domínguez Gómez